domingo, 3 de agosto de 2014

Hola, mi nombre es Renata. Estoy casada y tengo una hija de seis años.
Creé mi primer blog hace más de tres años, cuando yo estaba esperando mi viaje para Canadá. Como soy brasilera, mis textos fueron escritos en portugués, pero ahora sentí la necesidad de compartir mi vida con otros latinos y este es mi primer post en español.

Empecé el proceso para inmigrar a Canadá en 2006, cuando yo todavía vivía en los EE.UU., pero fue sólo en el 2008 que envié mis documentos para el consulado. Hice la solicitud a través del programa “trabajadores calificados”, que en ese momento aceptaban mi profesión. El proceso tomó más de dos años. En 2010, el consulado me llamó a una entrevista y aceptó mi solicitud de inmigración, pero fue sólo en enero de 2011 que hicimos nuestro arrivo.

Cuando yo tenia las maletas listas para viajar a Vancouver, unos días antes del viaje, me enteré de que estaba con un cáncer de mama agresivo.
Imagínense lo difícil! Yo estaba con toda mi vida viendo para Canadá y de repente todo cambió drásticamente. Perdí el suelo, no podía entender lo que estaba pasando, porque yo estaba segura de que Canadá era una promesa para mi vida y el cáncer apareció de la nada, sin previo aviso, como una tormenta en el medio del verano.
Como creo en Dios y estoy segura de que nada sucede por casualidad me fui de la clínica con los resultados en la mano y hablé con el Señor: Yo no entiendo nada, pero yo confío en ti Toma mi vida en tus manos.
Mi marido estaba desesperado, mas yo le pedi que no cambiaramos los planes. Yo iria con el para Canada
y luego yo volveria a Brasil con mi hija para mi tratamiento. Y así fue. Fueron nueve meses de tratamiento, seis sesiones de quimioterapia, muy nostálgico, hasta que pude volver a Canadá y continuar con mi vida.

La vida de las personas está llena de altibajos, momentos buenos y malos, respuestas positivas y puertas cerradas, pero lo que realmente importa es saber que Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? Si Dios es por nosotros, ¿a qué tenemos miedo?
El Señor es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? El Señor es la fortaleza de mi vida; ¿a quién temeré? Salmos 27:1
El Señor fue y es mi refugio y mi fortaleza. Él me permitió superar el cáncer y en octubre de 2011 llege de forma permanente a Vancouver con mi hija, luego de esperar tres, años para vivir mi sueño.

En este blog ustedes van a saber un poco acerca de mí, mi familia y nuestra vida aquí en Canadá.
En mi blog en portugués ya tengo 800 mensajes que tienen detalles como fueron los últimos tres años de mi vida. Tengo una amiga de Honduras que es la que hace la traducción, pero todavía no sé cómo vamos a conseguir colocar todos los mensajes en español y en orden.

Bueno, bienvenidos a Vancouver 3.
Dios los bendiga.

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